Milti es un agente que escribe cada lección con su propio diseño, genera las imágenes, arma los exámenes y hasta narra decks con voz. Vos ponés el conocimiento. Él pone el equipo.
Todo lo que creás queda tuyo — para siempre.
No hay wizard, ni plantillas que llenar, ni pantalla en blanco. Le hablás como a un colega y el estudio se pone a trabajar.
Contale qué sabés y a quién querés enseñarle. En español, como lo dirías en voz alta.
Planifica módulos, escribe cada lección con diseño propio, genera imágenes y exámenes. Mira su trabajo renderizado y se autocorrige.
Revisás, ajustás lo que quieras y lo publicás en tu propia plataforma con pagos. Tu curso, tu marca, tu precio.
No te da un esqueleto para que lo llenes: te entrega el curso terminado, pieza por pieza, con la calidad de un equipo de producción.
Texto que enseña de verdad — con jerarquía, ejemplos, tablas y llamados de atención. Cada lección se ve como una página cuidada, no como un bloque de Word.
Ilustraciones y fotos de apoyo creadas a medida para cada tema. Nada de bancos de imágenes genéricos ni derechos que resolver.
Preguntas que miden lo que importa, con corrección automática. Tus alumnos avanzan, se evalúan y obtienen su certificado.
Presentaciones animadas con locución generada, listas para reproducir como una clase en video. La misma lección, ahora contada.
Sin retoques de diseñador. Así se ve lo que tu alumno abre en pantalla.
El merengue italiano es el más estable de los tres: el almíbar caliente a 118 °C cocina parcialmente la clara, y por eso aguanta horas montado sin bajarse. Es el que usás para tortas que viajan.
Se distingue del francés por un detalle que cambia todo: en vez de sumar azúcar en polvo, incorporás un almíbar caliente a 118 °C sobre las claras mientras batís. Ese golpe de temperatura es lo que le da la estabilidad.
La clave está en la sincronía: cuando el almíbar llega a punto de bolita blanda, tus claras ya tienen que estar espumosas — ni antes ni después.
Si no tenés termómetro, buscá el punto de “bolita blanda”: una gota de almíbar en agua fría que podés moldear con los dedos sin que se deshaga.
Cada plan te da créditos de IA que se renuevan todos los meses. Un curso completo de ~22 lecciones usa cerca de 2.200 créditos.
Los créditos se usan dentro del mes, pero los cursos que armás quedan tuyos aunque cambies de plan o canceles. Podés seguir vendiéndolos, editándolos y entregándolos sin pagar de nuevo. El plan te da capacidad de producción; lo producido no se te vence nunca.
Alcanza para armar ~1 curso completo y ver el estudio en acción.
Producí hasta ~4 cursos por mes. El punto justo para quien va en serio.
Hasta ~12 cursos por mes. Para academias y creadores de alto volumen.
MercadoPago Pagás con tarjeta, débito o transferencia. Precios en pesos argentinos, ajustables. Cancelás cuando quieras — tus cursos siguen siendo tuyos.
Convertí lo que sabés en un curso profesional y vendible — hoy, hablándole a la IA. Y quede lo que quede, es tuyo para siempre.
Desde $12.000/mes · Cancelás cuando quieras